martes, 6 de abril de 2010

El Mileniarismo

El milenarismo podría decirse que es una manifestación de la escatología cristiana que presuponía el final inminente de los tiempos. Cristo, a su Segunda Venida, establecería un reino terrenal perfecto y reinaría durante mil años antes del Juicio Final. Sin embargo el término milenarismo se ha adoptado para designar a todos los tipos particulares de sectas salvacionistas, ligado al concepto de mesianismo. En la Edad Media el temor al fin de los tiempos debió estar presente en la conciencia de las gentes, muy apegadas e una mentalidad mítica y simbólica.

Las interpretaciones del Apocalipsis
Tanto la idea del fin del mundo como la periodicidad milenaria se reflejan en la religión o filosofía de casi todas las culturas, el milenarismo cristiano, que continúa una antigua tradición judaica, Cristo debe gobernar el mundo durante un período de mil años (millenium). No está reflejado en los evangelios, pero sí por el Apocalipsis de San Juan: el reino mesiánico debía durar mil años; después, tras la destrucción y el juicio a los muertos, los elegidos alcanzarán un reino de gloria.
La apocalíptica cristiana tomó las profecías de los oráculos sibilinos y la tradición juanina: un guerrero salvador aparece en los últimos días para combatir con el Anticristo, convertido en el Apocalipsis en el mismo Satanás. La corriente milenarista desapareció de la enseñanza oficial de la Iglesia occidental, aunque sus textos siguieron vigentes alimentando el pensamiento cristiano. El humanismo evangélico trató de buscar la paz; en cambio, el judaísmo apocalíptico mantenía la alarma.
Los terrores del año mil
El siglo X europeo ha sido catalogado tradicionalmente como un período histórico oscuro y su culminación se ha planteado como una época de temores particularmente impactantes, que no responden tanto a una presencia de carácter apocalíptico, sino más bien a un conjunto de amenazas y condiciones específicas de la vida cotidiana.
La crítica de las fuentes muestra que fueron acontecimientos locales que llegaron a generalizarse y a encontrar eco en la propia Iglesia. El "mal de los ardientes" fue un fenómeno epidémico ocurrido al norte de Italia en el año 997, caracterizado por la quemazón de los miembros del cuerpo. Se produjeron grandes hambrunas por una serie de malas cosechas recurrentes. Los fenómenos de confrontación bélica en realidades feudales de Francia y el norte de Italia siguieron siendo habituales durante muchas generaciones. Las invasiones normandas se exageraron como un síndrome de amenazas permanentes; los grandes monstruos marinos o dragones no eran otra cosa que las innovadoras técnicas normandas de navegación. Por último, los acontecimientos naturales interpretados como signos apocalípticos fueron eclipses de luna, lluvias de estrellas o cometas: uno de estos prodigios fue un espantoso meteoro que permaneció visible en el cielo del año mil cerca de tres meses.
Estos fenómenos o testimonios tuvieron mayor relieve por difundirse en ceremonias habituales ante la población. Desde los medios clericales se promovió una visión apocalíptica y catastrófica. Se difundió la conciencia de que los desastres se debían a los pecados de los hombres. Para atajarlo, había un tipo de iniciativas religiosas: ayunos, oraciones, movimientos de tregua y paz, peregrinaciones hacia los Santos Lugares. La comunidad se enfrentaba a la catástrofe mediante la penitencia que, aplicada por la Iglesia, determina los pecados.

Manifestaciones milenaristas entre los siglos XI y XIV
La idea del Apocalipsis estaba bien visible en los fieles cristianos, con las representaciones del Juicio Final en los tímpanos de las iglesias desde el siglo XI al XIII. El recurso al Apocalipsis aparecía ante cataclismos políticos, militares o morales. Los textos iban destinados a los que sabían leer y las imágenes y su trasposición en la piedra escultural, a los que no sabían leer: la enseñanza de la fe era propagada por los ojos. Relacionada con la idea apocalíptica, se desarrolló la estética del feismo, que se basaba en el bestiario de los animales para representar el mundo demoníaco, si bien en los siglos XI y XII la figura humana fue predominante. Se acudía a lo grotesco, a lo feo y a lo monstruoso con objeto de que los fieles identificaran la estupidez en el pecado y el horror a la condenación en el Juicio Final. El pecado es repelente y se representa alegóricamente; por ejemplo, la lujuria es una mujer a la que unos sapos roen sus vergüenzas.
El ideal de la vida apostólica fue una respuesta contraria a la ostentación y las ambiciones políticas de la alta clerecía y a los concubinatos y la relajación moral del bajo clero. Los predicadores ambulantes aparecieron como guías espirituales e incluso como profetas inspirados en Dios. Este mesianismo surgía especialmente en épocas calamitosas de plagas y hambres. Paralelamente evolucionó la creencia de salvadores contra las huestes del Anticristo, sobre todo identificado con los infieles musulmanes a través de la lucha de las cruzadas y los judíos, aunque también era extendida la creencia de que el Anticristo sería un clérigo o un emperador. Las primeras cruzadas en Tierra Santa, en 1096 y 1146, se tiñeron de un transfondo milenarista con la participación de los pobres y de los niños; los movimientos mesiánicos de las masas eran más hostiles hacia los ricos y los privilegiados.
Durante la Edad Media fue común la interpretación de las catástrofes como castigos divinos. Los movimientos flagelantes nacieron con la idea de aplacar la ira de Dios y alcanzar el perdón de los pecados. Cuando a mediados del siglo XIV las pestes asolaron Europa, mermándola en casi un tercio de su población, las ciudades consideraron un privilegio contar con procesiones de redentores autoinmoladores.
En distintos momentos de descontento social surgieron más movimientos de corte milenarista, en busca de una sociedad sin distinciones de riqueza y status, como una edad de oro perdida en el pasado. Las predicaciones de Juan Hus, quien denunció la mundanidad corrupta de la Iglesia en vísperas del Gran Cisma de la Iglesia latina, motivaron la interpretación apocalíptica de los taborita -el monte Tabor fue en el que Cristo había profetizado su Segunda Venida- en Bohemia. En el ámbito alemán, en vísperas de la gran reforma luterana, también surgieron sectas clandestinas que preconizaban la igualdad del estado natural, como el anabaptismo. Estas herejías de la baja Edad Media fueron perseguidas por las autoridades eclesiásticas, como había sucedido en el siglo XII con el movimiento cátaro y en el XIII con el Libre Espíritu, cuyas doctrinas también abogaban por el purismo evangélico y contenían un vago sentimiento milenarista.

martes, 23 de marzo de 2010

Manifestaciones Religiosas en la Edad Media

Manifestaciones Religiosas en la Edad Media

Los monasterios

Durante los disturbios de la Edad Oscura, unos cuantos cristianos fuertemente comprometidos se retiraron de la sociedad para vivir como ermitaños, normalmente en el salvaje e inhóspito límite de la civilización. Los ermitaños, a su vez, inspiraron a los clérigos más convencionales a realizar votos de pobreza y de servicio como respuesta a las enseñanzas de Jesucristo.
Muchos de estos clérigos formaron nuevas comunidades de religiosos afines que recibieron el nombre de monasterios. El Papa Gregorio alentó la construcción de monasterios por toda la Europa cristiana. En algunas zonas de Europa, pronto se convirtieron en los únicos reductos del saber. Hay quien opina, por ejemplo, que los monjes irlandeses preservaron la civilización en sus monasterios. Los monjes irlandeses se desplazaron a otras zonas europeas para enseñar y revivir el interés por el saber. Los monasterios eran la principal fuente de hombres instruidos capaces de ayudar en la administración del gobierno, por lo que muchos adquirieron importancia como asistentes y consejeros reales.

Peregrinación en la Edad Media.

La palabra peregrino viene del latín Peregrinus que significa literalmente extranjero, es decir una persona que se halla en tierra extraña y descontextualizado de su tierra, costumbres y lengua.
Existieron tres destinos principales para los peregrinos: Jerusalén, Roma y Compostela, pero hubo otros muchos lugares que serán visitados también, normalmente ligados a la existencia de reliquias.
A Roma conducía una de las tres principales vías de peregrinación medieval, sus peregrinos eran llamados romeros, nombre que se ha popularizado en las fiestas religiosas que tiene que ver con advocaciones marianas que se producen en algunos lugares de España.
La principal ruta de acceso a Roma fue la Vía Francígena que arrancaba desde Canterbury y atravesaba de noroeste a sureste Francia y Suiza, para penetrar en Italia por los Alpes, también diversos caminos secundarios permitían el acceso a la Vía Francígena desde otros puntos de Europa. También existieron caminos alternativos para llegar al lugar de entierro del sucesor de Cristo en la Tierra.
Los peregrinos a Jerusalén eran denominados palmeros, puesto que los que lograban regresar, lo hacían con palmas.
Las peregrinaciones a Jerusalén y Tierra Santa ya existían desde la Antigüedad tardía y ni siquiera la conquista musulmana las había conseguido eliminar. Tal era el influjo y prestigio de estas tierras donde habían vivido los personajes sagrados del Nuevo Testamento y donde Cristo murió para salvación de la humanidad.

Rutas del Camino de Santiago

VÍAS O RUTAS CREADAS EN TORNO A LA PEREGRINACIÓN JACOBEA

*Fuente.

La información ha sido extraída del Liber peregrinationis ( es un texto asombroso que nos conduce a las peregrinaciones del siglo XVII con gran realismo. Constituye además el Libro V del Liber Sancti Iacobi o Códex Calixtinus, obra del siglo XII atribuida al Papa Calixto II. Alberga un conjunto de materiales que fueron redactándose en diversas épocas y de forma independiente).

*Itinerarios.

Cuatro son los itinerarios que conducen hacia Santiago y que en Puente la Reina, en España, confluyen en uno solo. Serían los siguientes:

a) Por Saint-Gilles, Montpellier, Tolosa y Somport.
b) Por Santa María del Puy, Santa Fe de Conques y San Pedro de Moissac.
c) Por Santa maría Magdalena de Vézelay, San Leonardo de Limoges y la ciudad de Pérogueux.
d) Por San Martín de Tours, San Hilario de Poitiers, San Juan d´Angély, San Eutropio de Saintes y la ciudad de Burdeos.

La ruta de Santa Fe, la de San Leonardo de Limoges y la de San Martín de Tours se juntan en Ostabat y pasado el Port de Cize se unen en Puente la Reina a la ruta que pasa por Somport, formando desde allí un solo camino hacia Santiago.

*Jornadas o etapas del Camino de Santiago.

Desde el Somport a Puente la Reina hay tres cortas etapas:

La primera va de Borce, una villa situada al pie del Somport en la vertiente de Gascuña, hasta Jaca.
La segunda va de Jaca a Monreal.
La tercera de Monreal a Puente la Reina.

Por otro lado, de Port de Cize hasta Santiago hay 13 etapas:

La primera va de la villa de Saint-Michel, situada en la falda del Port de Cize en la vertiente de Gascuña, hasta Viscarret, es una etapa pequeña.
La segunda va de Viscarret a Pamplona, es una etapa pequeña.
La tercera va de la ciudad de Pamplona hasta Estella.
La cuarta va de Estella hasta la ciudad de Nájera, claro está, a caballo.
La quinta va de Nájera hasta la ciudad llamada Burgos, igualmente a caballo.
La sexta va de Burgos a Frómista.
La séptima, de Frómista a Sahagún.
La octava va de Sahagún a la ciudad de León.
La novena, de León a Rabanal.
La décima, de Rabanal a Villafranca, en la embocadura del valle del río Valcarce, pasado el puerto del monte Irago.
La undécima, de Villafranca a Triacastela, pasado el puerto del monte Cebrero.
La duodécima, de Triacastela a Palas de Rey.
La decimotercera de Palas de Rey a Santiago, y es también moderada.

*Principales localidades visitadas durante la peregrinación.

De Somport a Puente la Reina: Borce, el Hospital de Santa Cristina, Canfranc, Jaca, Osturit, Tiermas, Monreal y, finalmente, Puente la Reina.
En cambio, en el Camino de Santiago desde Port de Gize hasta la basílica del santo encontramos: Cize, villa de Saint-Michel, el Hospital de Roldán, la villa de Roncesvalles, Viscarret, Larrasoaña, Pamplona, Puente la Reina, Estella, Los Arcos, Logroño, Villarroya, Nájera, Santo Domingo, Redecilla, Belorado, Villafranca-Montes de Oca, Atapuerca, la ciudad de Burgos, Tardajos, Hornillos, Castrojeriz, el puente de Itero, Frómista y Carrión, Sahagún, Mansilla, León, Órbigo, Astorga, Rabanal, el puerto del monte Irago, Molinaseca, Ponferrada, Cacabelos, Villafranca, Villaus, el puerto de Cebrero, Linares de Rey, Triacastela, San Miguel, Barbadelo, Puertomarín, Sala de la Reina, Palas de Rey, Lebureiro, Santiago de Boente, Castañeda, Vilanova, Ferreiros y Compostela.

Esta enumeración puede servir a todo peregrino para llevar consigo los gastos necesarios para el viaje.

Apostol Santiago

El Apóstol Santiago El Grande

Entorno al Apóstol Santiago existen muchas versiones e interpretaciones de su legendaria vida, y son difícilmente diferenciables unas de otras, así como diferenciar las verdaderas, de las que son producto de imaginación y tergiversación popular. Primeramente, el apóstol Santiago es conocido también como Santiago Zebedeo (se dice que es hijo de Jacob, y hermano de Juan Evangelista). En las escrituras, aparece por vez primera cuando es llamado por el Señor mientras reparaba unas redes en el lago Tiberiades.

La historia sobre la biografía del apóstol que puede darse como oficial (aunque no necesariamente verdadera), cuenta que el apóstol, tras su predicación por Judea y Samaria, llegando hasta la desembocadura del río Ulla. A su regreso a Palestina, fue condenado a muerte por Herodes Agripa I (Rey de Judea), en 44 d.C. Fue decapitado, y cuenta la leyenda que su cabeza no cayó al suelo, sino a sus manos, de las cuáles no pudo separarse. Se le introdujo en el sarcófago, pero antes de su entierro, fue trasladado clandestinamente por sus discípulos, el cuál de manera bastante épica, llegó por mar hasta el puerto de Iria Flavia, capital de la Galicia Romana. Allí se le enterró junto a un altar sobre el arca de mármol que llevaba su identificación inscrita. Parece que su sepulcro y veneración se olvidaron hasta la llegada del eremita Pelayo, el cual en el año 813, habría encontrado el sepulcro, avisando de su encuentro al Obispo Teodomiro. Éste avisaría a su vez, al Rey Alfonso II sobre el descubrimiento, el cuál nombraría a Santiago patrón del reino (hoy, la tradición ha continuado, y Santiago es el Patrón de España).

Desde su hallazgo y construcción de un santuario en su sepulcro (hoy, la catedral de Santiago de Compostela), las contantes de sucesos divinos, milagros, apariciones, etc., hicieron del apóstol, un reclamo, que al principio, sirvió a los guerreros para infundir valor para la batalla. A través de estas avenencias, y más a raíz de la legendaria aparición estelar de un caballo blanco que llevaría Santiago y que habría ayudado en una de las primeras batallas de la Reconquista contra los árabes, el Apóstol Santiago se convertiría en el símbolo y patrón de la Reconquista de las tierras de la Península. Además, comenzará a atraer la atención del pueblo cristiano de toda Europa, convirtiéndose en un importante centro de peregrinación desde su descubrimiento y cuyo caudal de peregrinos no ha hecho más que aumentar a lo largo de los siglos.

domingo, 17 de enero de 2010

La Edad Media

LA SOCIEDAD MEDIEVAL: EL FEUDALISMO.

DEFINICIÓN. ASPECTOS GENERALES.
La organización social, política y económica basada en el feudo que imperó en la Europa Occidental entre los siglos IX y XV se denominó feudalismo. De un modo muy simple, se trataba de propiedades de terrenos cultivados principalmente por siervos que debían entregar en concepto de arriendo una parte de su producción a un señor. El conocido como “señor feudal”.
ANTECEDENTES
El sistema feudal europeo tiene sus antecedentes en el siglo V, al caer el Imperio romano. La incapacidad del emperador sumado a las numerosas incursiones de los pueblos bárbaros que atacaban y saqueaban las provincias más reiteradas del Imperio, provocó que el emperador necesitase contratar a nobles que defendieran sus grandes terrenos; éstos, a su vez, contratarían vasallos etc. A partir del siglo X no queda resto del Imperio sobre Europa. Al emperador no le queda otra que establecer pactos de vasallaje con los grandes señores. He aquí el germen.
A su vez la Iglesia Católica, conocedora de la fragilidad de los reinos y del poder que ella misma tenía, consagró a los señores como “jefes sociales” que debían procurar la paz, y sancionó con graves penas la desobediencia a esta norma. Se conforma así un modelo en el que los nobles adquieren determinados compromisos sobre la base de juramentos y deben proteger el orden y también a los eclesiásticos que forman la moral social.

CARACTERÍSTICAS GENERALES
El castillo, ubicado en la parte más alta del territorio, será la representación del poder del señor feudal. Posteriormente pasaría a ser el lugar de administración de justicia del territorio, la propia casa del señor, y el lugar de protección de los vasallos en momentos de conflicto. En los lugares donde los romanos se acercaron menos o con menor intensidad, el feudalismo se implantó con más fuerza.
La sociedad se encuentra dividida en tres órdenes “mandados por Dios”, y por tanto eran fronteras sociales que nadie podía cruzar. Serían los siguientes: los eclesiásticos (encargado de servir a Dios y salvar las almas; sin tiempo para otra tarea), la nobleza (su única misión es proteger a la comunidad y conservar la paz) y el Tercer Estado (con su esfuerzo y trabajo deben mantener a las dos otras clases). Los dos primeros estamentos o estados eran considerados “privilegiados” puesto que estaban exentos del pago de impuestos. El único que debía pagar impuestos era el Estado Llano.
Las dos instituciones claves eran el vasallaje y el feudo. El vasallaje era la relación jurídico-política entre señor y vasallo, con requisitos entre ambas partes consistente en el intercambio de apoyos y de fidelidades mutuas (entre las que destaca el “auxilium et consilium”, es decir, el auxilio o apoyo militar y consejo o apoyo político). Por otro lado, el feudo era la unidad económica y de relaciones sociales de producción entre el señor del feudo y los vasallos, no un contrato igualitario, sino una imposición violenta y justificada ideológicamente: protección a cambio de trabajo y sumisión. Por lo tanto hablar de relaciones feudo-vasalláticas implica hablar de un término de dos relaciones sociales de naturalezas distintas.
Otro término a tener en cuenta es el Homenaje y la Investidura. Era el “ritual” por el que un caballero concedía un feudo a otro caballero de menor rango a cambio de servicios y prestaciones generalmente de orden militar. Tras una ceremonia de Homenaje, se producía la Investidura (del Señor al vasallo) y que representaba la entrega de un feudo a través de un símbolo del territorio o de la alimentación que el señor debe al vasallo (un poco de tierra, de grano…). El señor feudal tenía derecho a pedir el feudo a su vasallo si éste no se comportaba convenientemente o mostraba algún signo de deslealtad (como las conspiraciones contra su Señor). El hecho de ser “infiel” (la felonía) era un lastre terrible en la reputación de un caballero.
Otra característica sería la Encomienda. La encomienda, encomendación o patrocinio eran pactos teóricos entre los campesinos y el señor feudal y que, raramente, daban lugar a un documento. El señor acogía a los campesinos en su feudo comprometiéndose a protegerles si eran atacados y a mantener el orden y la justicia en los límites de su territorio. A cambio, el campesino se convertía en su siervo y pasaba a una doble jurisdicción señorial: el señorío territorial (obligaba al campesino a pagar rentas al noble por el uso de la tierra) y el señorío jurisdiccional (convertía al señor feudal en gobernante y juez del territorio en el que vivía el campesino, por lo que obtenía rentas feudales de muy distinto origen). Aún así, hay que tener en cuenta que en el feudalismo no estaba muy claramente definida la diferencia entre propiedad y jurisdicción del feudo. Junto con el feudo, el vasallo recibía a los siervos que en él había, no como si fueran propiedad esclavista, pero tampoco tenían régimen de libertad.
Como monopolio señorial solían quedar las explotaciones de los bosques y la caza, los caminos y puentes, los molinos, las tabernas y las tiendas. Todo ello implicaba la obtención de una mayor renta feudal.



LOS ESTAMENTOS SOCIALES:
La sociedad medieval tiene una variedad muy concreta y perfectamente delimitada. Tanto que cada persona, desde el mismo momento en que nace, ya pertenece a un sector de la sociedad, desde el cuál difícilmente se sale. Estos sectores de la sociedad se llaman estamentos. La organización estamental, corresponde a una sociedad rígida, que quiere decir sin movilidad social. Básicamente son tres estamentos: La nobleza, el Clero y el Estado Llano. Otra forma de división corresponde al grupo de los privilegiados, dentro del cual estarían el Clero y la Nobleza, y el grupo no privilegiado, que estaría representado por el Estado Llano. Por otro lado, en la cúspide, fuera de todo estamento, se encuentra el Rey. No obstante, hay que aclarar que el poder del Rey será de muy diversa índole según el espacio al que nos refiramos. En determinados lugares, el poder de la nobleza será tan fuerte que eclipsará la autoridad real.

La Nobleza:
Forma la cima de la sociedad feudal. Es un estamento al que se pertenece por nacimiento. La nobleza, en términos teóricos, es la encargada de luchar para defender militarmente el territorio; son llamados también “bellatores” por ello. Se caracteriza por poseer, en la mayoría de los casos, poder económico, en todos los casos, un título nobiliario que acredite su patrimonio.Son los que establecen las relaciones de vasallaje con el estado llano, es decir con los campesinos, básicamente.
La nobleza está formada por señores y caballeros. Estos dos términos son una clasificación artificial, para entender que los señores, los nobles, a su vez se ligaban a través de las relaciones de vasallaje a otros señores, o a otros caballeros.
Los privilegios que por ser parte de la nobleza, eran otorgados son muy numerosos. Algunos de los más importantes son la exención tributaria, o la competencia judicial en todo su territorio. La nobleza acumula beneficios gracias a las tierras que explota: los campesinos que las trabajan viven en agrupaciones, municipios. El dueño de las tierras, el noble, es el encargado de administrar justicia en todo el señorío.

El Clero:
Es el otro grupo privilegiado. La gran diferencia con la nobleza, es que a él no se accede directamente por nacimiento. Teóricamente, el clero existe para asegurar la salvación de las personas. Son personas que dedican su vida a la religión, representando a Dios en la Tierra.
No obstante el estamento eclesiástico también tiene su jerarquía interna. Aunque no se pertenece por nacimiento a este estamento, una persona del estado llano, era improbable que llegase a formar parte del alto clero, por ejemplo.
El Clero es divisible en Clero Regular, y Clero Secular: El Clero regular es el correspondiente al sacerdocio, obispos, etc. Dan liturgias, confiesan, etc. Y el clero regular, es el que se dedica a la vida contemplativa, en comunidad. Son los monjes que se afincan en monasterios y abadías.
Dentro del Clero secular, se encuentra el Alto y el Bajo Clero. El Alto clero, corresponde por lo general a personas de ascendencia noble, que tras pagar las dotes oportunas, acceden a un alto cargo eclesiástico. El Bajo Clero está formado por las demás personas que acceden a la Iglesia, de estamentos no privilegiados.

El Estado Llano:
Son el estamento no privilegiado. Son el conjunto de laicos libres que no pertenecen a la reducida categoría caballeresca, y en cuyo trabajo descansa el orden económico del feudalismo. Son llamados también los “laboratores”.
La mayor parte de este grupo está formado por los campesinos, que trabajan la tierra de los señores feudales, como siervos de este. No tienen ningún privilegio, y desde que nacen, están bajo el poder del señor de la tierra.
Dentro del campesinado también existe diferenciación. Desde el jornalero o yuntero, que poco más que sus brazos o una yunta posee, hasta el pequeño propietario, que con el tiempo, excepcionalmente podría librarse de las relaciones feudovasalláticas que se le imponen.

EL PROGRESIVO FIN DEL FEUDALISMO:
Desde el siglo XIII, una serie de factores, ocasionan que una clase social emergente, la burguesía, vaya poco a poco desintegrando las bases de la rigidez estructural de la sociedad estamental. Es un proceso extremadamente lento, y la sociedad seguirá siendo estamental hasta varios siglos después, pero no obstante el comienzo corresponde a este momento.
Junto a esa clase social, sin privilegios, pero con cierta libertad y poder económico, se fragua la ciudad, como nueva realidad, frente al señorío. El comercio, los gremios, la burguesía, el fortalecimiento real, la unidad nacional o la administración estatal, son fenómenos que forman parte de la nueva realidad, y que conforman este paulatino decaimiento del feudalismo.

La religión en la Edad Media
El cristianismo
El Cristianismo se había convertido en la religión oficial del Imperio Romano en el siglo IV y había empezado a extenderse entre las tribus germánicas antes de la caída de Roma. La división del Imperio Romano en dos, el de Oriente y el de Occidente, resultó también en una partición en el seno de la Iglesia Cristiana. La parte occidental, centrada en Roma, se convirtió en católica; la parte oriental, centrada en Constantinopla, se convirtió en ortodoxa. En el siglo VII surgió en Arabia el Islam, una de las grandes religiones del mundo.
La expansión del cristianismo entre los bárbaros constituyó una poderosa fuerza civilizadora y ayudó a asegurar que algunos vestigios de la ley romana y del latín continuaran en Francia, Italia, España y Portugal. Sólo en Inglaterra el cristianismo romano sucumbió ante las creencias paganas. Los francos se convirtieron al catolicismo durante el reinado de Clovis y, a partir de entonces, expandieron el cristianismo entre los germanos del otro lado del Rin. Por su parte, los bizantinos extendieron el cristianismo ortodoxo entre los búlgaros y los eslavos.
El cristianismo fue llevado a Irlanda por San Patricio a principios del siglo V, y desde allí se extendió a Escocia, desde donde regresó a Inglaterra por la zona norte. A finales del siglo VI, el Papa Gregorio el Grande envió misioneros a Inglaterra desde el sur. En el transcurso de un siglo, Inglaterra volvió a ser cristiana.

EL EJÉRCITO EN LA EDAD MEDIA
En comparación con los grandes ejércitos nacionales de épocas más modernas, la organización de los ejércitos feudales era sencilla. Hasta finales de la Edad Media no hubo regimientos, divisiones o cuerpos permanentes que es cuando los estados empiezan a adquirir un sentido y una complejidad mayor que en la Edad Media.

Antes de hablar del ejército habría que entender el concepto de vasallaje y la relación que existía entre el vasallo y su señor, dentro del ejército el Señor podía convocar al vasallo para que se uniera a las filas para una batalla, normalmente tenía en el ejército a caballeros que eran personas que se dedicaban a la guerra y que estaban preparados para ello pero también a una serie de personajes como campesinos, ganaderos, etc para ser arqueros o simplemente servir de infantería además hay que añadir la existencia y la importancia de los mercenarios por no hablar de la importancia de ingenieros y la artillería de asedio que era normalmente contratados por los señores feudales. Había poca formación en estrategias debido a que había escasa provisión de personal para apoyar a los mandos y transmitir órdenes. Un ejemplo podría ser con Carlos VII de Francia en 1439 creó las Compañías Reales de Ordenanza. Estas compañías estaban formadas por caballeros o por soldados de infantería, y eran pagadas con el dinero de los impuestos. Cada compañía tenía una dotación establecida de hombres pero ésto es un ejemplo de lo que iba a suceder en la Edad Moderna.

Un problema del ejército medieval era los suministros debido a que vivían de los suministros que tenían cuando ocupaban una tierra, factor negativo para los campesinos y que éste tema podría suponer el levantamiento de un asedio y los que asedían se quedaban sin suministros al igual que el problema del agua potable y de la salubridad debido a que en los pillajes que hacían llevaban consigo animales y unida a la falta de higiene producía que las enfermedades se transmitieran de una manera más rápida por lo que conllevaría a la reducción del número de soldados y a las deserciones.

Sobre las estrategias militares podríamos decir que se solía hacer la separación infanteria, arqueros caballería y que una vez mandados y luchando era raro las ocasiones en los que se reorganizaban y volvían lo que solía pasar era que los reforzaban con más soldados o se retiraban. Fuera de la batalla se solía atacar la tierra ya que era la estructura que daba vida y alimentación a la zona sitiada o al enemigo por lo que los daños aumentaban después de la batalla pero a medida que va avanzando la Edad Media empieza a haber un cambio y aumentan las ciudades por lo cual sus defensas así como los castillos como zonas no sólo de carácter defensivo pues su objetivo era proteger y vigilar las tierras cercanas sino también administrativo por lo cual conquistar un castillo conllevaba a la conquista de las tierras cercanas y era un éxito durante la guerra.

Durante la batalla los caballeros intentaban buscar a sus rivales para una lucha individual pero podría ocurrir que aplastarán a sus aliados en el camino como por ejemplo a los arqueros ésto debemos entenderlo debido a que los caballeros normalmente eran nobles y el honor era una concepción mucho más compleja pero cuando va avanzando la Edad Media empieza a aumentar la luchas por el salario que por el honor del mismo modo que los caballeros discriminaban a los arqueros pues muchos procedían del campo. Normalmente la caballería servia para desetabilizar al ejército enemigo con la carga y luego otro grupo lograba penetrar y provocar la huida del ejército contrario lo que facilitaría la victoria a la vez que las filas de arqueros que ayudarían a eliminar a infantería y caballería enemiga. Los arqueros jugarán un papel decisivo debido a que pueden desestabilizar a un ejército antes de que lleguen a la lucha más tarde serán los ballesteros que utilizarán un arma para la época casi demoníaca (en Italia se intentó ilegalizar por el Papa) debido a que era capaz de penetrar en la armadura del caballero, en Inglaterra llegó a tener mucha importancia. La infantería jugaría un papel secundario y ayudaría a la caballería para eliminar a las tropas enemigas una vez desestabilizado la defensa del enemigo.

Un último detalle es la aparición de la pólvora inventada ya por los chinos en el siglo XI, en Europa hacia 1340, se utilizaban balas de cañón de plomo, hierro y piedra pero era un invento y un tipo de arma excesivamente complejo para la época y muy poco extendida, los cañones se utilizaban para derribar murallas durante los asedios y para disparar contra las filas enemigas en el campo de batalla. Su capacidad para derribar paredes verticales dio lugar a modificaciones en la construcción de los castillos. Los altos muros en vertical fueron reemplazados por murallas inclinadas de menor altura. En este periodo, la utilidad de los cañones en el campo de batalla era muy limitada por ser su manejo tan laborioso y tan difícil su traslado a otras posiciones durante la acción.

Un detalle a destacar es sobre la formación de las órdenes de caballería en el contexto de las Cruzadas ya sea en Tierra Santa o en Al-Andalus La primera de estas órdenes fue la de los Caballeros del Templo o Templarios, fundada en 1108 para proteger el Santo Sepulcro en Jerusalén. Los templarios llevaban una capa o vestido blanco con una cruz roja y juraban los mismos votos que los monjes benedictinos: pobreza, castidad y obediencia. Otro ejemplo son los

La Orden de los Caballeros de San Juan de Jerusalén o Caballeros Hospitalarios, se creó para atender a los peregrinos enfermos y necesitados que visitaban el Santo sepulcro. Al poco tiempo se convirtió en una orden militar. Sus miembros vestían una capa roja con una cruz blanca y también tomaban los votos benedictinos. Los Hospitalarios se impusieron normas muy rígidas y no permitían la riqueza ni la indolencia entre sus miembros.

Por último otro aspecto a destacar es en lo referido a la Héraldica, utilizados para poder distinguir a los caballeros en el campo de batalla en el cual se creó un sistema de insignias o blasones llamado heráldica. Consistía en el diseño de un blasón para que cada noble lo estampara en su escudo, abrigo, banderas y sello.

El vestido o capa decorado con la insignia de un caballero recibió el nombre de abrigo de armas, y este término pasó a denominar a la insignia en sí. Una organización independiente llamada Colegio de Heraldos diseñaba las insignias individuales, asegurándose de que cada una de ellas fuese única en su especie. Los heraldos grababan las insignias en libros especiales que quedaban bajo su cuidado.

Los abrigos de armas se pasaban de generación en generación, modificándose con los enlaces matrimoniales. En el campo de batalla los combatientes utilizaban los abrigos de armas para distinguir a los amigos de los enemigos y para elegir a contrincantes valiosos en una refriega. Los heraldos realizaban listas de los caballeros que iban a entrar en batalla basándose en sus blasones. Los heraldos eran considerados neutrales y actuaban como intermediarios entre dos ejércitos. De ese modo, podían pasar mensajes entre los defensores de un castillo o de una ciudad y sus sitiadores.

Las cruzadas
Introducción

En el Concilio de Clermont, en 1095, el Papa Urbano II hizo un llamado a los cristianos de Europa para que respondan a un urgente pedido de ayuda de los cristianos de Bizancio, en el Este. Los musulmanes amenazaban conquistar el resto del Imperio Romano para Alá. La amenaza era real; la mayor parte del Oriente Medio, incluyendo la Tierra Santa que había recorrido Cristo, ya había sido conquistada. Así comenzó la era de las Cruzadas, tomado de la palabra latina crux, o cruz.
Dedicados a salvar al cristianismo, los cruzados dejaron atrás sus familias y sus trabajos para adoptar la causa. Hubo seis Cruzadas, entre 1095 y 1270. Pero el espíritu cruzado continuaría por siglos, hasta que el islamismo dejó de ser una amenaza para Europa.
El islamismo había surgido repentinamente de la nada para convertirse en una amenaza para todo el Imperio Cristiano y, si bien había demostrado alguna moderación en su trato de los cristianos conquistados, el islamismo impuso una discriminación económica y religiosa contra los que controlaba, convirtiendo a los judíos y a los cristianos en ciudadanos de segunda. Un suceso que podría haber detonado la Cruzada inicial, en 1095, fue la destrucción del Santo Sepulcro por el califa fatimida Al Hakem. De hecho, muchos cristianos de ese tiempo creían que Al Hakem era el Anticristo.

Las causas
El islamismo había explotado en el mapa al conquistar territorios que habían sido principalmente cristianos. Las ciudades de Antioquía, Alejandría y Cartago habían sido centros de pensamiento cristiano y de investigación teológica durante siglos, antes de ser tomados por ejércitos musulmanes en su jihad para extender el islamismo por todo el mundo. Comenzando en 1095 y siguiendo por más de cuatrocientos años.
Nuestra motivación para la Cruzada en 1095 fue el pedido de ayuda hecho por el emperador de Bizancio, Alexius I. Gran parte del Imperio Bizantino había sido conquistado por los turcos selyuquíes, y Constantinopla, la más importante ciudad cristiana del mundo, también estaba siendo amenazada. El Papa Urbano sabía que los sacrificios involucrados en el llamado a luchar contra los turcos necesitaban más que simplemente acudir en rescate del cristianismo oriental. Para motivar a sus seguidores agregó una nueva meta: liberar a Jerusalén y el lugar de nacimiento de Cristo.
En el nivel personal, el Papa agregó la posibilidad de la remisión de pecados. Dado que el concepto del juramento del peregrino estaba muy extendido en la Europa medieval, los cruzados --nobles y campesinos por igual-- juraron llegar al Santo Sepulcro a cambio del perdón de la iglesia de los pecados que habían cometido. La iglesia también prometió proteger las propiedades que dejaban atrás los nobles durante su viaje al este.
El Papa tuvo poco control sobre ella una vez comenzada. Los cruzados prometieron a Dios, y no al Papa, completar la tarea. Una vez en camino, el ejército cruzado era mantenido unido por "obligaciones feudales, lazos familiares, amistad o temor".

Los resultados
El 29 de mayo de 1453, la ciudad de Constantinopla cayó ante el sultán otomano Mehmed II. Con esto, el Imperio Romano, de 2206 años de antigüedad, llegó a su fin, y la mayor iglesia cristiana del mundo, Hagia Sophia, fue convertida en una mezquita. Algunos sostienen que este desastre fue el resultado directo de los esfuerzos mal orientados de los cruzados, y que todo lo positivo que podrían haber logrado fue fugaz.
El espíritu cruzado duró cientos de años, y el reino latino que se creó en 1098, durante la primera cruzada, duró casi 200 años. Jerusalén permaneció en manos europeas ochenta y ocho años, un período mayor que la supervivencia de muchas naciones modernas.
La presencia de un reino latino en Palestina actuó como una zona de amortiguación entre el Imperio Bizantino y los poderes musulmanes, y también motivó a los líderes musulmanes a centrar su atención en la defensa antes que en la ofensiva, al menos por un período de tiempo.
Psicológicamente, las Cruzadas produjeron una cultura de caballería basada en gestas tanto legendarias como reales de los gobernantes europeos. Los reyes cruzados Ricardo Corazón de León y Luis IX fueron admirados aun por sus enemigos como hombres de integridad y valor. Ambos se veían actuando en nombre de Dios en su intento de librar a Jerusalén de la opresión musulmana. Durante siglos, los gobernantes europeos consideraron a los reyes cruzados como modelos de cómo integrar el cristianismo con las obligaciones de la caballería.
Las Cruzadas protegieron temporalmente a algunos cristianos de tener que vivir bajo el gobierno musulmán como ciudadanos de segunda. Llamado dhimmi, el código legal imponía la superioridad de los musulmanes y humillaba a todos quienes se rehusaban a renunciar a otras creencias religiosas.

martes, 1 de diciembre de 2009

Románico en Escandinacia

Arquitectura Románica en Escandinavia.

En mi opinión es bastante llamativo y curioso, cuando leamos, ya sabremos el por qué.

La falta de una tradición del trabajo de la piedra obligó a la importación de mano de obra extranjera, incluso de los materiales. Desconocemos las primeras creaciones del XI, pero no debieron ser muy significativas. Ya en el siglo XII nos encontramos con la construcción de las grandes catedrales e iglesias monásticas, en las que apreciamos una serie de formas que nos remiten a la arquitectura inglesa y alemana .

La preocupación por la articulación de muros con la consiguiente ordenación en pisos de las paredes de las naves, las decoraciones en denticulados y zigzags, así como ciertos presbiterios profundos son soluciones arquitectónicas bien experimentadas por la arquitectura anglonormanda. El gusto por los volúmenes masivos y rotundos, con la utilización de numerosos elementos torreados, amplias criptas y el empleo de capiteles cúbicos son algunas de las soluciones tomadas de los edificios renanos.

La más grande de las catedrales escandinavas será la noruega de Trondheim. Olaf Kyrre (1066-1099) levantará en este lugar, sobre la tumba de San Olaf, un primer edificio del que no conservamos restos. Cuando en 1152 se crea el arzobispado, se había iniciado ya una ampliación del templo. Un vasto crucero se adosa a la parte occidental del edificio inicial, que estaría en parte concluido cuando se realizó la consagración de una de las capillas abiertas a él en 1161. El empleo de zigzag para la decoración y la desmaterialización del muro en tres órdenes de vanos, con su correspondiente perforación del mismo con ánditos, han sido puestos en relación con la catedral de Lincoln, donde se piensa que se formó el maestro que proyectó esta fase de la catedral. La correspondiente nave nunca se terminaría, dejando paso a una construcción gótica.

La catedral de Lund (Suecia), construida por Canuto el Santo en 1080, será ampliada durante el siglo XII. La nueva fábrica incluirá el viejo edificio, consagrándose el altar principal en 1146. La documentación nos suministra el nombre de dos de sus constructores: Donato, posiblemente de origen italiano, y Regnerus, llegado a la ciudad en 1135 procedente de Maguncia. Se trata de un edificio de acusados volúmenes, enfatizados por las torres de la fachada y los rotundos brazos del crucero. Tanto en la disposición de su planta como en el empleo de una gran cripta recuerda la catedral de Espira.

Lund y Trondheim emblematizan las dos tendencias del románico escandinavo, mientras que la primera se inspira en la arquitectura alemana, la segunda lo hará en la inglesa. Algunos aspectos escultóricos de las portadas de Lund han sido relacionados con el románico lombardo La catedral danesa de Viborg, radicalmente restaurada en el XIX, presenta una cripta con capiteles cúbicos de claro sabor germánico.

También se utilizó el ladrillo introducido en la segunda mitad del siglo XII. Algunos especialistas creen que su fabricación fue aprendida en Italia por personas del séquito de Waldemar, cuando éste visitó Pavía. Las iglesias danesas de Rinsteed, construida por los benedictinos bajo el patrocinio de Waldemar I; Sorö, monumental iglesia cisterciense del tipo de Fontenay; y Kalundborg, iglesia funeraria del magnate Esbern Snare, contribuirán decisivamente a la difusión de este material.
Muy curiosas resultan las iglesias circulares.

Aunque algunos historiadores han remontado su origen a la vieja tipología martirial, en su doble vertiente -palatina y funeraria-, estos templos nórdicos muestran un estrecho parentesco con las torres circulares de carácter militar.

En la isla de Borholm (Dinamarca), se conserva un grupo de cuatro de estructura muy homogénea, cuerpo circular y un ábside de tramo recto y hemiciclo, construido bien entrada la segunda mitad del XII. El cuerpo de la iglesia se divide en tres plantas: la baja, dedicada al culto; un refugio en la segunda; y la tercera, un adarve defensivo. Los dos pisos inferiores se cubren con una bóveda anular en torno a una columna central. La tipología es abundante en ejemplos con pequeñas variantes referidas a la ampliación del piso bajo.

La más castiza creación de la arquitectura escandinava son sus célebres iglesias de madera, las stavkirker. Son construcciones de pilotes de madera que se hincan en el suelo, sin travesaños, siguiendo procedimientos que se remontan a los tiempos protohistóricos. En los edificios con pretensiones monumentales este procedimiento constructivo fue abandonado pronto en Dinamarca, mientras que Noruega, con sus inmensos bosques, lo siguió empleando durante todo el medievo; Suecia adoptó una postura intermedia.

En el fiordo noruego de Song existe un grupo de iglesias de madera -Urnes, Borgund y Hopperstad- que nos permiten hacernos una idea de cómo con este material se interpretaban las formas pétreas de arcos y capiteles cúbicos del románico germano. Sobre la madera también se aplicaba una rica decoración tallada de la más pura tradición vikinga.

Un buen ejemplar, que demuestra las posibilidades de las antiguas tradiciones autóctonas, es, en Noruega, la iglesia de Urnes, íntegramente construida en madera, entre 1060 y 1080, con sus portales decorados con aquel adorno y estructura piramidal de torre de pagoda, con superposición de tejadillos, detalles que le prestan extraño aspecto oriental. Esta misma superestructura aparece en otras iglesias rústicas noruegas entre las que se cita siem¬pre la de Borgund (de hacia 1150), ejemplo clásico de las stavkirker o “iglesias de madera”.

Orfebreria en el Románico

Durante la Edad Media, el término “orfebrería” designaba el trabajo de los metales preciosos o cobre dorado entre otros así como las piedras preciosas y de los esmaltes . La orfebrería religiosa, que ha llegado en mayor número hasta nosotros por cuanto fue mejor conservada, incluye objetos de culto dedicados a Cristo, la Virgen y los santo y objetos de la liturgia tales como píxides y copones, cálices y patenas, incensarios, cruces, encuadernaciones de libros sacros y otros. La orfebrería profana, compuesta de joyas, elementos de adorno y objetos para la mesa, se ha conservado menos porque a menudo fue fundida para recuperar el metal o para fabricar nuevos objetos, la orfebrería está dedicada sobretodo al servicio religioso y dentro de la escultura y arquitectura pero también hay que citar los ejemplos de pilas bautismales que existen en Escandinavia con motivo de la cristianización tardía en lo referente o comparándola con otras regiones de Europa como Francia, Alemania y España (términos etimológicamente incorrectos).

La sociedad medieval apreció los objetos lujosos y los encargó para embellecer las iglesias, sus residencias e incluso como adorno personal. Los inventarios son un instrumento inestimable para evaluar la importancia de esta producción que en muchas ocasiones no se conserva porque se ha destruido al transformarse. La reutilización de los materiales nobles de ciertos objetos cuando éstos perdían actualidad fue muy frecuente. Ocurrió que para la obra del cáliz, el relicario o la custodia del siglo XVI muchas veces se fundieron las piezas medievales que ya existían. Si no se dio esta circunstancia, los tesoros de las catedrales, abadías o monasterios sirvieron para hacer frente a los gastos generados por las guerras o como botín para alguna de las facciones en conflicto El material más genérico fue la plata sobredorada, embellecida con aplicaciones de esmaltes que a partir de principios del siglo XIV fueron traslúcidos.
La orfebrería románica

El arte románico se caracteriza por una estilización que busca más bien evocar que representar la realidad. Hasta el siglo XII, los comanditarios eran en su mayoría soberanos, iglesias y abadías. Los creadores de esas obras son casi siempre desconocidos para nosotros, excepto algún caso. Las obras son muy rara vez firmadas, y los documentos que permitirían identificar al creador y al comanditario, más escasos aún. Un ejemplo podemos verlo en la orfebrería románica catalana sobretodo en los tejidos bordados de los ropajes litúrgicos, Estandarte de Sant Oht, Frontal del altar de la catedral de Urgel y Tapiz de la Creación de Gerona se conocían estas obras como pinturas a la aguja por su calidad técnica y artística. En Francia hay que citar San Saturnino de Tolouse que recuerdan a la puerta de las Platerías de la catedral de Santiago de Compostela, destacando en Tolouse la importancia del marfil al igual que en algunas zonas de Italia.

La orfebrería de la Alta Edad medía alcanza su máximo esplendor en la época otoniana gracias a la intensificación de las relaciones entre Occidente y Bizancio. A partir del siglo XII junto a los metales preciosos y a los esmaltes brillantes empezaron a ser utilizados el cobre dorado y los esmaltes opacos champlevé, en los que los orificios en que se introduce el esmalte están excavados directamente en el soporte metálico de base .





La orfebrería gótica
(mediados del siglo XII-siglo XV)

Los grandes centros de producción

A partir de mediados del siglo XII, implica un cambio en el ámbito de la orfebrería. París se consagra como la capital europea de las artes preciosas, en particular a partir del reinado de san Luis (1226-1270).

Se distinguen de las románicas procedentes en la mayor perfección de las figuras cinceladas, en los adornos y arcaturas de estilo gótico y especialmente en la forma de capillas góticas terminadas en crestería cuando se trata de arquetas-relicarios. Desde mediados del siglo XV se recargan excesivamente de minuciosos detalles decorativos todos los objetos.

Otros centros artísticos compiten con París a partir del siglo XIV. Aviñón, donde se instala el papado en 1309. Sobre la evolución del románico al gótico decir que el pie de los cálices, cruces, relicarios, etc. abandona su forma circular para hacerse pediculado los brazos de las cruces se complican y sus extremos adoptan forma flordelisada. En lo que respecta a los relicarios, se generaliza el uso de los denominados parlantes. Figurillas de santos, santas, de la Virgen María se confeccionan con gran oficio en los centros más relevantes. Recordemos el relicario ofrecido a Saint-Denis por Jeanne d'Evreux, una de las piezas capitales dentro del género. se alcanza niveles muy altos en calidad y diseño con respecto al románico.